Para qué sí uso ChatGPT | Parte I
Aprendiendo a usar la tecnología con sabiduría.
Hace unos días publiqué un artículo comprometiéndome públicamente a no utilizar ChatGPT en mi trabajo como escritora. Cuando hablo de manera crítica de la tecnología —en particular de las redes sociales y la Inteligencia Artificial— es inevitable que algunas personas reaccionen con algo parecido a esto:
Yo: No me gusta el azul.
Alguien: ¡No seas ridícula! ¿Y qué hay del amarillo o el verde o el naranja?
Alguien más: ¿Por qué eres tan legalista con los colores?
Estoy acostumbrada, pero quizá vale la pena hacer aclaraciones.
Dije que el acto creativo de la escritura —de la música, la pintura, la oratoria y otras artes— es algo que no debemos entregar a la IA. La IA no es una herramienta para el arte cuando hace el arte por ti, en lugar de extender las habilidades que ya posees. El cincel del escultor es una extensión de su adiestrada mano; no es lo mismo que una impresora 3D que hace que aparezca la estatua que “tenía en su mente” tras presionar unos cuantos botones.
Lo que no dije fue que no debemos usar la Inteligencia Artificial de manera alguna.
Para dejar esto todavía más claro, he decidido iniciar una pequeña serie de artículos sobre los usos de la Inteligencia Artificial Generativa que considero adecuados para mí (en un momento verás por qué pienso que el uso debería variar de acuerdo al individuo).
El primer uso personal que compartiré es la traducción de textos breves del inglés al español.
Mis hijos aprenden en casa y utilizo algunas de las lecciones de un currículo llamado Under the Home (Bajo el Hogar). El material está en inglés, idioma en el que poseo un nivel avanzado. Menciono esto porque mi dominio del inglés es precisamente la razón por la que me permito utilizar la IA para traducir. Si no tuviera maestría del idioma, usar la herramienta de esta manera sería una necedad que me habría impedido alcanzar dicha maestría.
Utilizo el inglés de manera regular desde los 4 o 5 años; desde la adolescencia he sido capaz de manejar prácticamente cualquier conversación sin ayuda. Casi cada libro que leo, podcast que escucho y serie o película que veo es en inglés; he traducido más de cinco libros completos —algunos de teología densa— con solo un diccionario para consultar algunas palabras complejas. Cada mes tengo reuniones de trabajo con compañeros estadounidenses (¡y puedo hacerlos reír en su idioma!). El punto es este: sé inglés. Si quisiera traducir las lecciones de mis hijos por mí misma, pudiera hacerlo, pero prefiero ahorrarme el tiempo que tendría que dedicar a ello cada semana. Uso el inglés más que suficiente en mi día a día como para mantener el dominio del idioma. Por eso es que tengo la habilidad de evaluar las traducciones generadas por la tecnología y corregirlas de ser necesario.
Por otro lado, no uso ChatGPT para traducir textos en idiomas que no domino y deseo aprender. Estoy, por ejemplo, tomando lecciones de francés y de griego bíblico. Usar la herramienta para traducir un pasaje que estoy estudiando sería como ir a la hoja de respuestas detrás de un libro de texto en lugar de hacer el ejercicio por mí misma. De hecho, sería peor, porque no estaría segura de si la calidad de la respuesta es la adecuada. No tengo el conocimiento suficiente para juzgarla, porque no domino el idioma. Por eso tengo tutores y recursos diseñados por expertos.
Uno podría argumentar que se puede usar la herramienta para comprobar que nuestras respuestas de estudio sean las correctas una vez hecho el ejercicio de traducir por uno mismo. Eso es cierto, pero he de advertir en contra de ello. Es fácil que “revisar después de haber hecho todo tu esfuerzo” se convierta en “revisar después de haber hecho algo de esfuerzo”… y que eso se convierta en “revisar sin haber hecho nada de esfuerzo porque la clase está a cinco minutos de iniciar y no terminaste tu asignación”.
Como he dicho más de una vez: no le entregues a la Inteligencia Artificial lo que desees conservar. Es cierto que al permitir que traduzca textos breves para mi escuela en casa estoy perdiendo la oportunidad de seguir practicando el inglés, pero lo practico con tanta frecuencia de tantas otras maneras que es algo insignificante en el gran esquema de las cosas. Cuando se trata del francés y el griego, no es así. Si quiero aprender, debo traducir por mí misma todo lo que pueda. Cuesta trabajo, pero dará fruto. As it did in English.


Ana, muchas gracias por escribirlo.
Dios te guarde. Muy atenta de la ll parte.
Ese es un buen ejemplo de cómo sí utilizar GPT.
Publiqué una nota donde crítico el uso de IA en escritos cristianos. Pero me refiero más a dejar que la IA te busque las ideas, te redacte el escrito y ya tú nada más corrijas o modifiques ciertas cosas.
Mencionaba en mi nota: "¿Cuál es el punto de leer un artículo sin alma?"
Leer es como conversar con el autor. Es, como diría Charlotte Mason, "adquirir ideas vivas". Leer IA me hace sentir como si conversara con un muerto.